En la aldea de Moar, en Frades (A Coruña), convertimos unas tierras de eucalipto en 30 hectáreas de praderas, río y bosque. Ahí criamos solo Rubia Gallega, con nombre y cara: sabemos de qué prado viene cada animal y quién lo cuida cada día. Porque la carne es sana cuando se hacen bien las cosas desde el principio.
Solo criamos Rubia Gallega, la raza autóctona de Galicia: rústica, adaptada a nuestro clima y con una carne suave, tierna y sabrosa.
Carne con la calificación Suprema de la IGP Ternera Gallega: terneros criados con su madre, identificados y controlados desde que nacen.
Pasto natural, forraje, silo y cereal que producimos nosotros. Autoabastecimiento real, adaptado a cada edad y supervisado por el veterinario.
Salen a pastar a diario y cambian de prado cada semana. Instalaciones nuevas y amplias, agua fresca y un manejo tranquilo, sin estrés.
«Hay que cuidar y mimar a los animales que nos van a dar de comer, porque de esos cuidados depende la calidad de la carne.»
Abrimos la ganadería con cita previa. Ven a Moar a ver los prados, el río, las instalaciones y a nuestras vacas con sus terneros. Así se entiende de verdad de dónde viene lo que comes.